Un análisis por punto de suministro
Cada local, nave u oficina tiene su propio contrato, su potencia y su patrón de consumo. Los estudiamos uno a uno y te presentamos una propuesta clara para cada uno.
Lo que puede encarecer la factura de una empresa
- Potencias contratadas que no se corresponden con el uso real
- Excesos de potencia en suministros de mayor tamaño
- Recargos por energía reactiva en determinados suministros
- Contratos a precio fijo o indexado sin revisar al llegar su vencimiento
- Servicios añadidos que se renuevan sin que nadie los revise
Tarifas de acceso y periodos
Según la potencia contratada y la tensión del suministro, cada punto tiene una tarifa de acceso distinta (por ejemplo, 2.0TD hasta 15 kW o 3.0TD por encima de esa potencia en baja tensión), con distintos periodos horarios. Entenderlas bien es la base para contratar con criterio.
Seguimiento y renovaciones
No se trata solo de cambiar una vez. Llevamos el control de vencimientos y condiciones para que puedas decidir con antelación y sin sorpresas.
Qué recibe tu empresa
Te explicamos la situación de cada suministro, las alternativas con sus números y una recomendación argumentada. Y tienes con quién hablar para resolver dudas antes de decidir.
Cuándo conviene revisar los contratos
- Antes de que venza el contrato o el precio pactado
- Después de cambiar de maquinaria, de turnos o de horario
- Al abrir otro local, nave o centro de trabajo
- Cuando la factura sube sin que haya aumentado la actividad
- Cuando quieres plantearte un cambio de potencia