El precio por kWh no lo es todo
Dos ofertas con el mismo precio de energía pueden costar cosas muy distintas. Para compararlas bien hay que mirar:
- El término de potencia
- El precio de la energía en cada tramo horario
- Los servicios añadidos que se incluyen o se cobran aparte
- Las permanencias y penalizaciones por cambio
- Las condiciones de renovación del precio
Precio fijo o indexado
Un precio fijo da previsibilidad durante el periodo pactado. Un precio indexado sigue la evolución del mercado y puede subir o bajar. La opción adecuada depende de tu consumo y de cuánto riesgo quieres asumir; te explicamos las dos con ejemplos de tu propia factura.
Cómo comparamos
No usamos medias genéricas. Partimos de tus consumos por tramos horarios y de tu potencia contratada para calcular cuánto pagarías con cada alternativa.
Una recomendación sin letra pequeña
No te vendemos una tarifa cualquiera: estudiamos tu consumo y te proponemos la opción que más te conviene, la contrates con quien la contrates.
Errores frecuentes al comparar
- Fijarse solo en el precio por kWh
- Ignorar el término de potencia
- No mirar las permanencias ni las penalizaciones
- Comparar con un consumo medio y no con el propio
- Olvidar los servicios añadidos que se cobran aparte
Qué te entregamos
Una comparativa hecha con tus propios consumos, con las ventajas e inconvenientes de cada alternativa y una recomendación argumentada. Si ninguna opción mejora lo que ya tienes, también te lo decimos.